Expertos sitúan la llegada de una inteligencia artificial de nivel humano en las próximas décadas, aunque algunos escenarios anticipan una aceleración mucho más temprana

Ciencia | Inteligencia Artificial

La posibilidad de que la inteligencia artificial alcance un punto de desarrollo capaz de transformar radicalmente la ciencia, la economía y la sociedad ha dejado de ser exclusivamente un tema de ciencia ficción. Investigadores y expertos debaten hoy cuánto tiempo podría faltar para alcanzar la llamada “singularidad tecnológica”, un escenario en el que sistemas de inteligencia artificial serían capaces de contribuir directamente al desarrollo de inteligencias aún más avanzadas.

No existe, sin embargo, una fecha consensuada.

Un estudio realizado entre más de 200 especialistas sitúa aproximadamente en 2047 la fecha mediana para la llegada de una inteligencia artificial general, conocida como AGI, es decir, un sistema capaz de realizar una amplia variedad de tareas intelectuales con un nivel comparable o superior al de los seres humanos.

Las estimaciones presentan grandes diferencias. Algunos investigadores consideran que todavía podrían faltar varias décadas, mientras que otros pronósticos plantean avances mucho más rápidos.

El punto crítico: una IA que ayude a crear mejores IA

Para los especialistas, la singularidad no depende únicamente de construir una máquina extremadamente inteligente.

El verdadero cambio podría producirse cuando los sistemas de inteligencia artificial sean capaces de participar de forma cada vez más autónoma en la investigación de nuevos modelos: escribir código, diseñar experimentos, detectar errores, evaluar resultados y proponer mejoras.

En la actualidad, la inteligencia artificial ya participa en algunas de estas tareas, aunque todavía bajo una importante supervisión humana.

Si esa supervisión disminuyera considerablemente, el ritmo de desarrollo podría acelerarse.

Algunos escenarios prospectivos han planteado incluso que, una vez automatizada gran parte de la investigación en inteligencia artificial, nuevos avances podrían producirse en períodos de meses en lugar de años.

Entre dos años y varias décadas

Las previsiones más agresivas consideran posible que una transformación de este tipo comience durante los próximos dos a cinco años.

Otros especialistas creen que el proceso será mucho más lento y que todavía podrían pasar décadas antes de observar sistemas realmente capaces de mejorar de manera significativa el proceso de creación de nuevas inteligencias artificiales.

Existe además una tercera posibilidad: que la denominada singularidad nunca ocurra exactamente como ha sido imaginada.

Las limitaciones de hardware, energía, datos, seguridad o regulación podrían impedir un crecimiento tecnológico completamente autónomo.

AGI no significa necesariamente singularidad

Los expertos también destacan una diferencia fundamental entre inteligencia artificial general y singularidad tecnológica.

Una IA podría superar intelectualmente a los seres humanos en numerosas disciplinas y continuar dependiendo de infraestructura controlada por personas: centros de datos, chips, procesos de entrenamiento y autorizaciones para desplegar nuevas versiones.

En ese escenario existiría una inteligencia extraordinariamente avanzada, pero no necesariamente una máquina capaz de rediseñarse y evolucionar de forma independiente.

Una frontera cada vez más cercana

La pregunta central, por tanto, podría no ser cuándo aparecerá una máquina “más inteligente que el ser humano”, sino cuándo la inteligencia artificial podrá asumir una parte sustancial del propio trabajo necesario para desarrollar la siguiente generación de inteligencia artificial.

Si ese ciclo llega a funcionar de manera autónoma y repetitiva, los tiempos del progreso tecnológico podrían reducirse drásticamente.

Por ahora, la única certeza es la incertidumbre.

La singularidad podría estar a pocos años, a varias décadas o quizá nunca producirse en su versión más extrema. Pero el mecanismo que podría hacerla posible —una inteligencia artificial ayudando a construir inteligencias artificiales mejores— ya ha comenzado a aparecer.