por Amador Tixe

Los incidentes relacionados con baterías de iones de litio se han convertido en una de las principales preocupaciones de seguridad para la industria aérea. En junio, un avión debió aterrizar de emergencia en Las Vegas después de que una batería portátil se sobrecalentara, se incendiara y provocara que un asiento comenzara a arder. La tripulación logró controlar el fuego sumergiendo el dispositivo en agua.

La Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido considera estas baterías uno de los tres mayores riesgos para la aviación. Estudios recientes estiman que se producen alrededor de dos incidentes semanales en el mundo, desde dispositivos que emiten humo hasta incendios dentro de aeronaves y aeropuertos. En Estados Unidos, la Administración Federal de Aviación había confirmado 51 casos hasta el 15 de julio.

Las consecuencias pueden ser graves. En enero de 2025, un avión de Air Busan quedó destruido en el aeropuerto de Gimhae, Corea del Sur, debido presuntamente a una batería externa almacenada en un compartimento superior. Tras el episodio, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo lanzó una campaña para promover el transporte seguro de estos dispositivos.

Los especialistas explican que volar no vuelve más peligrosas a las baterías, pero controlar un incendio a gran altura resulta mucho más difícil. Cuando fallan, pueden alcanzar entre 700 y 1.000 grados en pocos segundos, encendiendo los materiales plásticos y orgánicos que las rodean.

El aumento de los casos se atribuye al crecimiento de los vuelos y a la proliferación de teléfonos, computadores, relojes inteligentes, cigarrillos electrónicos y otros aparatos recargables. También influyen las baterías de baja calidad, el uso de cables inadecuados y el mal cuidado de los dispositivos.

Las autoridades recomiendan llevar estos equipos en la cabina, mantenerlos accesibles y evitar colocarlos en el equipaje facturado. Aunque existen alternativas, como las baterías de iones de sodio, su mayor costo impide por ahora reemplazar masivamente la tecnología de litio. Por ello, la industria apuesta por reforzar la prevención, la capacitación de las tripulaciones y la información a los pasajeros.