Por Rodrigo San Juan
Segundo día
Los imbéciles se mueren,
ríen normal
y sueñan como si no existiera un mañana…
Esperan y dicen todo.
Los imbéciles son actores,
actrices llorando por dinero
Son la gran corrupción
de la redes de contactos…
Son imbéciles también
los gobiernos de facto
y aunque nadie lo espera
El hombre, en su montaña, sin estímulo.
Hay quienes odian las ideas de Víctor Frankl
tal vez imbéciles vestidos de hombre
Y otros vestidos de reina…
Hay muchos de ellos que imponen
Verdades e ideologías
Los imbéciles venden el mundo
Dónde la sociedad que grita
también llora de alegría.
Pero ahí están, la igualdad,
las pequeñas y atávicas canciones de otras almas libres…
Lo que no conoces no existe
Sobre todo en la periferia…
Los imbéciles doblan su cabeza
Entornan sus manos
Envejecen desde el cerebro
Hace millones de años
Underdog efect
Dónde una sola mirada es una burbuja…
Nunca he visto una verdad colgando de una puerta
Ni la pereza haciéndose día
O las miles de experiencias que viviré
El efecto Mandela se esfuma y los ciempiés ya son menos
Uno a uno tus pensamientos se esconden
Y el universo curvo aparece
Uno a uno…
El universo, con sus orillas y acordes.






